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Soy católico cristiano pero no creo en la iglesia católica, y no soy el único, cada día más personas pierden la confianza en personas e instituciones que dicen ser intermediarios con Dios pero no profesan sus enseñanzas. Prueba de la decadencia de la institución es la proliferación de religiones, sectas o tendencias como la oración fuerte al espíritu santo,  entre otras.  Impresiona ver cuánta gente se congrega en los sitios cada vez más numerosos que funda esta iglesia sólo por mencionar un caso, pero también existe cada vez más personas que no creen en ningún Dios lo cual es peor….. aunque entendible.

No entiendo, nunca he podido hacerlo, por qué debo confesar mis pecados ante otro semejante quien también es pecador y el cual no reúne mayores créditos que yo para tener la sagrada exclusividad de dar la eucaristía; es una de las incoherencias más grandes de una religión que tiene como orientación a un Dios todopoderoso, que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo puede. Entonces por qué no puedo comunicarme con él con tal sólo elevarle mis pensamientos, “person to person” “Live & Direct”? Así lo hago yo, busco consejo cuando lo necesito, me confieso cuando lo creo conveniente y si no deseo comunicarme pues estoy en esas fases de rebeldía espiritual pues está bien también. No necesito ir a un templo, a veces lo hago mientras me afeito o me baño, cuando voy a dormir, incluso tomándome una cerveza.

Me molestan los innumerables procedimientos que debemos seguir al ir a una misa, todo lleno de una sincronizada rutina falta de espiritualidad. Para mí la misa debería ser la libre expresión de las enseñanzas cristianas de la biblia, interpretadas por cada sacerdote y con la posterior intervención de cualquier asistente dando su punto de vista respecto a esa interpretación, siempre con un mensaje de unión y paz, sin estar obligados a rezar una oración en determinado momento, o pararse cuando se dice algo, arrodillarse cuando se dice otra cosa y sentarse cuando quizás, en teoría, no se dice nada importante. La oración tiene su significado pero no tiene que convertirse en una automatización sin sentido. Una de las cosas más incómodas para mí en especial es al final tener que “dar la paz” viéndome “obligado” a abrazar o palmear en la espalda a gente a mi alrededor (aunque hay gente que se olvida del mensaje brindado en la misa y recorre toda la iglesia abrazando a todos y saludando). A pesar de no compartir los procedimientos, hay misas a las cuales he asistido cuyo mensaje me reconforta, realmente me llega y al final, ensimismado, realmente extasiado espiritualmente, me veo interrumpido por abrazar a gente desconocida que le quita toda la magia al momento. Hay quienes son dados al contacto con personas desconocidas sin problemas, pero yo soy de las personas reservadas, que a las primeras no hago mayor contacto físico con las personas que un apretón de manos y sé que hay muchas personas que comparten ese pensamiento.

En una de mis películas favoritas “Stigmata” se trata un tema tan espinoso como el del “Código da Vinci” donde tambalean las bases de la Iglesia Católica actual como representantes de Cristo. Una frase utilizada en la película: “El reino de Dios está dentro de ti y a tu alrededor, no en mansiones o edificios de madera, levanta una piedra y me encontrarás, levanta un trozo de madera y ahí estar锝 expresa de una manera directa lo que yo pienso de Dios. Hay gente que va de una religión a otra, incluso pasando por la santería en búsqueda de Dios, cuando realmente, nuestra esencia está dentro, quizás buscamos en sitios equivocados.

Veo la prepotencia y la opulencia con que vive la mayoría de la jerarquía católica, pero en especial la que puedo ver con mis propios ojos, obispos, monseñores, cardenales, miembros de la Conferencia Episcopal, y da asco y vergüenza que ellos sean los representantes de Dios en la Tierra. Va en contra de toda lógica pues, aunque no se espera que vivan en la indigencia, no puedo comprender cómo la mayoría de sacerdotes con cierto rango son propietarios de casas y carros de lujo, relacionados con grandes empresarios. Y no especulo, lo viví mientras trabaje hace algunos años para un grupo económico poderoso en mi ciudad.

Dios es extraterrestre, no me cabe la menor duda, es un ser que está por encima de nuestra total comprensión y debemos conformarnos por ahora en pensarle como un ser todopoderoso, mítico, mágico acaso? Pero definitivamente real. No importa en qué Dios o Dioses creas, al final todo es lo mismo y espero que nos guíen de manera universal, lejos del egoísmo del bien particular, a evitar destruirnos a nosotros mismos, siguiendo la premisa de Spock en “Viaje a las Estrellas”: “las necesidades de muchos anteceden a las necesidades individuales”.

 Víctor Rodríguez R.
Diseñador Gráfico
vrvisual@gmail.com

junio 23rd, 2015 at 8:44 pm